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9.2.10

La Cripta de los Capuchinos: Santa Maria de la Concezzione (Roma)


Silencio... No hay murmullos, ni tan siquiera el sonido que produce el eco de nuestros pasos...Oscuridad más allá de la luz, más allá de la muerte...

Y es que eso es lo que nos rodea: Muerte.

Cuencas vacías en rostros que otrora estaban recubiertos de carne; muecas momificadas que parecen estar burlándose de los pobres mortales que, con una mezcla de asombro y horror, contemplan el espectáculo que se encuentra ante sus ojos. Y es que no hay piedra en estas paredes, no hay mármol en estos arcos.

Sólo huesos...

Huesos que en otros tiempos aparecían recubiertos con carne y tejidos musculares...Tibias y peronés que se entrecruzan, calaveras que se apilan, manos que intentan rozarse...Una sala tras otra, la muerte parece querer colarse por una rendija en nuestras vidas; parece querer manifestarnos que está presente, a la vuelta de la esquina, y nos acecha.

Nadie escapa a su poderosa mano...Ni siquiera los niños... Esos niños que, renunciando a la humanidad, sostienen con sus pequeñas manos, una calavera...

Esa niña que, antaño ataviada con ropajes pomposos de princesa de cuento, sostiene en su mano derecha una guadaña y en la izquierda una balanza. Todo hecho con huesos no identificados de los frailes moradores de este convento.

Un pensamiento: Tempus Fugit...

Y entonces, una lápida con un mensaje escrito, frío y cortante, como un cuchillo:

"Como vosotros, nosotros fuímos;
como nosotros, vosotros seréis"

Y el corazón se me aprieta, sin saber por qué...

16.11.09

En busca del Tiramisú perfecto

Tras probar el Tiramisú de la madre de Bruno, todopoderoso donde los haya; tras haber determinado que, en el primer lugar de la lista de sabores, se encuentra el Tiramisú del no menos todopoderoso "El Caballo Rojo", restaurante cordobés situado junto a la Mezquita; tras una ardua búsqueda en la que nuestros paladares han gozado con recorridos gastronómicos de lo más variopintos, llegamos a la cuna del Tiramisú: ROMA.

El 31 de Diciembre, nos espera la cuna del Tiramisú, el Reino del Tiramisú, el Palacio del Tiramisú: el Pompi (y no confundir con un culo).

Una nueva cita para nuestros sentidos, en busca del Tiramisú perfecto.

¿Quién da más? Me sé de uno que lo haría... XDDDDDDDDDD




11.9.09

Top Ten: Alojamientos y Escapadas

Últimamente, estamos haciendo bastantes escapaditas a distintos lugares de España. Así, es normal que, dentro de mi cabeza, hayan tomado forma diferentes lugares y sus correspondientes alojamientos que merece la pena ser repetidos en un futuro no muy lejano.

Procedamos con la lista:

1) El número 1 de mi lista, actualmente, se encuentra compartido por dos pesos muy pesados, resultándome imposible diferenciar entre uno y otro, pues ambos tienen cosas diferentes que a mí por lo menos se me antojan únicas y repetibles.

Por un lado, destaca el recientemente descubierto "La Santa Cruz Resort", en Almuñécar, un complejo residencial de apartamentos cuyo principal atractivo es su SPA.

Y, empatado con el mismo, el hotel rural "Casa Baños de la Villa", cuyos atractivos, aparte de lo acogedor de las habitaciones (en su mayoría, temáticas) es un circuito de baños árabes y un servicio (de atención sensacional), que intenta, en base a los gustos de sus clientes, hacer que cada experiencia sea única.


2) Parador de Vilalba (Galicia): Quizás, uno de los sitios en los que más cómoda me he sentido. El personal, amabilísimo; las habitaciones, cómodas y exquisitamente amuebladas; la comida, sobresaliente. Aunque su mayor baza es la presencia del Torreón de los Andrade, donde se encuentran las tres suites.


3) Monasterio de Piedra: Ya comentado anteriormente.

4) Residencial Riviera: Situado en la ciudad de Évora, en Portugal, cerca de la frontera.Sin duda, su plato fuerte (y nunca mejor dicho), son los fantásticos desayunos servidos por un personal atento y amable. Su situación, inmejorable: en el mismo centro de la ciudad, y a escasos metros de la Catedral y el Templo de Diana.


5) Parador de Guadalupe: Se enclava en un antiguo hospital (conocido como "San Juan Bautista"). Las habitaciones, pequeñas y acogedoras, tienen vistas al Monasterio de Guadalupe. Merece la pena alojarse al menos un par de días en este entorno privilegiado, no sólo por la grandiosidad del Monasterio, sino por el pueblo de Guadalupe (pequeño, acogedor y precioso).


6) Parador de León: Categoría 5 estrellas Gran Lujo. Sólo por el simple hecho de estar enclavado en la ciudad de León, en un punto muy importante del Camino de Santiago, se merece ser incluido en esta lista. Recomendable, por estar situado a escasos metros del centro de la ciudad.

7) Hotel Maimónides (Córdoba): Justo al lado de la Mezquita, a unos pocos pasos del Caballo Rojo (eso ya lo dice todo). Las habitaciones, muy coloridas y confortables, ofrecen unas inmejorables vistas de la ciudad de Córdoba. Es increíble contemplar la Mezquita iluminada, en mitad de la noche, como un punto de luz en medio de toda oscuridad.

8) Parador de Jaén: Situado en el Castillo de Santa Catalina, divisando la ciudad de Jaén desde un enclave envidiable y estratégicamente defensivo. Jaén a vista de pájaro. ¿Lo mejor? El helado de aceite y unas habitaciones rústicas.



9) Parador de Cazorla: En medio del Parque Natural Sierra de Cazorla, junto al nacimiento del Río Guadalquivir, encontramos este pequeño y acogedor hotel de montaña. Es sorprendete contemplar como las cabras montesas y la fauna autóctona del lugar (jabalíes incluidos), bajan hasta casi la habitación, buscando comida o mimos (llegué a tocar una cabra!!). Recomendación: Dra un paseo a caballo, a primera hora de la mañana. Es precioso contemplar a los animales, en pleno Parque Natural, campando a sus anchas por allí.


10) Hotel Holiday Inn Vienna City: Ya hablamos de él anteriormente, cuando volvimos de Vienna.

Y hasta aquí llega mi Top Ten; lista que podría sufrir importantes cambios en las próximas semanas, dependiendo de la calidad del Hotel de Santiago de Compostela que hemos elegido como centro de operaciones, una vez estemos allí. Aunque creo que el lugar elegido (Hotel As Artes), no nos decepcionará.

Seguiremos informando...

10.9.09

Si...

Si te quieres divertir...


Si buscas un lugar tranquilo...



Si lo que quieres es Sol, Playa y Montaña...

Si te quieres poner las botas comiendo en un sitio donde la relación calidad precio es sublime...

Si quieres relajarte...

Si quieres disfrutar de la vida como un puto rey...



Si quieres un lugar donde consigas todo esto y más por la mejor relación calidad precio...


... Vente la próxima vez a un viaje de los míos!!!!! XDDDDD

La Santa Cruz Resort, Apartamentos & SPA (Almuñécar, Granada)
Número 1 de mi Top Ten, empatado con "Casa Baños de la Villa"
(Priego de Córdoba)

1.9.09

El Camino. Next Stop: Santiago de Compostela

Nuestras últimas incursiones por la zona Norte de esta tierra llamada España, nos ha permitido conocer algunos de los tramos más hermosos del Camino de Santiago, tales como Logroño, Santo Domingo de la Calzada, Vitoria - Gasteiz...


Más concretamente, en Santo Domingo conocimos a un agradable peregrino que había recorrido el camino varias veces y que, en esos momentos, regentaba un albergue en la localidad. Amablemente, nos enseñó las instalaciones del lugar y nos estuvo dando consejos para realizar el Camino en un futuro no muy lejano.

La mejor época para realizarlo, abarca desde los meses de marzo a mayo, y desde el mes de septiembre a noviembre, evitando así tanto la estación de las lluvias (muy copiosas por tierras del norte), y las aglomeraciones de peregrinos en los meses estivales. En concreto, el año 2010, serça un año de peregrinaciones masivas a lo largo y ancho del Camino Xacoveo, ya que se trata de un año Jubilar; es decir, un Año Xacoveo.


Los que me conocen bien, saben que una de mis mayores ilusiones es realizar el Camino de Santiago, no por cuestiones religiosas (que también las tengo presentes), sino por el hecho de contemplar paisajes, ríos y maravillas naturales que pocas personas han visto, que pocos saben apreciar. La belleza de la naturaleza, la pequeñez del hombre en comparación con los árboles, los prados, las montañas...

Sentirte en total comunión con un mundo que apenas conocemos y que estamos destruyendo sin darnos cuenta. ¿O conscientemente?

Aún está algo lejano el día en que podré hacer el Camino, pues requiere una preparación, no sólo mental, sino también física. Y es algo que hay que preparar concienzudamente, teniendo en cuenta las etapas y las paradas a realizar.

Una cosa está clara: pienso hacer el Camino, y a partir del año que viene, comenzaré a prepararlo concienzudamente para que, en otoño de 2010, una vez termine el Xacoveo, si se puede, lo haré (y sé que hay algunas personitas más que se apuntarán).

Antes de hacer el Camino, es necesario hacer una parada; necesaria, deseada, anhelada por mí durante mucho tiempo (aunque será la tercera vez que recale en esta ciudad).

Santiago de Compostela, destino de miles de peregrinos a lo largo de la cristiandad, ciudad medieval por excelencia, bella entre las bellas, la cuna de Galicia...

Santiago de Compostela... En octubre, volveré a esta ciudad. Y no lo haré sola, sino en compañía de mi "personita especial".

Next Stop: Santiago de Compostela.

25.8.09

Lauburu, la hostia

En nuestro reciente viaje nos encontramos con este símbolo, el Lauburu (lau=cuatro y buru=cabeza), muy asociado al pueblo y la identidad vasca, aunque se han encontrado otras representaciones en los pueblos celtas, visigóticos y otros tantos indoeuropeos, siendo una variación curvilínea de la esvástica.

Son muchos los significados que ha tenido a lo largo de su historia, como por ejemplo:

- Simboliza los cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego.
- En función de la dirección de sus aspas representa el bien (si es en el sentido de las agujas del reloj) o el mal (en sentido inverso). Cuando habla de mal no se refiere a una entidad maligna suprema, como puede ser el demonio en la creencia cristiana, sino un mal relativo, asociado a cada persona. Este mal dependería del dios Maju, esposo de Mari, y representa lo malo del ser humano, la fuerza descontrolada de los elementos, las enfermedades, etc.
- En relación a este último se asocia con la vida o con la muerte, muestra de ello es que en algunos enterramientos funerarios aparece el lauburu girando hacia la derecha.
- Representa el Sol en culturas precristianas.
- Dice hacer referencia a las edades del hombre.
- En Euskadi se ha usado para representar a las cuatro tribus vascas de la época prerromana: Autrigonia, Basconia, Caristia y Vardulia. Aunque no sea un símbolo usado en política en el pasado (no ha aparecido en banderas ni escudos) actualmente sí tiene ese matiz en algunos movimientos ideológicos.

17.4.09

Lo que viene... Próximos viajes y destinos

Hace ya algunos años, antes de que mis pasos me llevaran junto a la persona con la que comparto mi vida, mis veranos estaban caracterizados por los viajes que mi familia y yo realizábamos por toda la geografía española.

Algunos, estaban encaminados a satisfacer las necesidades más "ociosas" de nosotros (en aquellos míticos viajes, ya olvidados, en los que nos acompañaban mis tíos y mi primo), recorriendo, en menos de un año, tres Parques de Atracciones tan míticos como lo son la Warner, Terra Mítica o Isla Mágica.

Otros, la gran mayoría, estaban dominados por el turismo cultural e histórico, y el presencial. Y es que, a lo largo de estos años, ante mis ojos han desfilado auténticos espectáculos naturales que permanecen ocultos en nuestro país y que muy pocos han sabido apreciar, procediendo a la siempre enervante posibilidad de viajar al extranjero para observar maravillas que nuestras fronteras albergan. Viajar al exterior obviando lo que tenemos...

Desde muy pequeña, se me enseñó que, antes de llegar a conocer lo que tenía fuera, era preferible conocer lo que tenemos dentro, nuestro propio país. Y pese a que mis pasos me condujeron a Portugal (en dos ocasiones) y a Austria recientemente, puedo afirmar, con la cabeza muy alta, que soy una de esa masa privilegiada que conoce casi todo su país.

Aún recuerdo el maravilloso viaje, la estupenda experiencia que aún guardo de Santiago de Compostela, ciudad que visité, primeramente, a los 14 años; y después, a los 22, junto a mi familia. Aún recuerdo los mohosos muros de la Catedral, sus altas torres, que se alzaban orgullosas hacia el cielo, tratando de confundirse con un cielo oculto por grisáceas nubes, en un verano en el que Galicia sufrió las más altas temperaturas de su historia (en Ourense, junto a las Burgas, llegamos a sufrir la friolera de 40ºC a la sombra).


Recuerdo el Monasterio de Piedra, en Aragón, situado en un entorno privilegiado: se enclavaba en un Paraje Natural en el que el agua y la vegetación eran las auténticas protagonistas. El salto de agua conocido como "Cola de Caballo", el Lago del Espejo... Todo... Maravillas que aún permanecen guardadas en mi corazón, como unos momentos mágicos y felices en los que mi adolescencia comenzaba a marcharse y mi entrada al mundo de los adultos era ya prácticamente inminente. ¿Y qué decir del monasterio donde nos alojamos? Precioso... Un entorno mágico, en el que la modernidad, el sonido de la música, se confundía con el sonido del agua, del canto de los pájares... Con el silencio de las ruinas de la antigua Iglesia, situada junto al monasterio, en la que aún se podían ver los cadáveres de algunos de los monjes que habían sido enterrados allí.

Un viaje único, inigualable...

Un lugar al que tengo que volver, sin lugar a dudas... Espero que pronto...












Este año, más concretamente, en el mes de Agosto, mis pasos (o el coche, más bien), me llevarán en pos de un nuevo viaje. El destino, Navarra, una Comunidad en la que el sello de los Templarios aún continúa vigente en la casi totalidad de sus monumentos y construcciones. Junto a Navarra, visitas a La Rioja y el País Vasco...

Un viaje en el que el número mágico de cuatro, se convertirá en el no menos controvertido cinco... Nuevos pasos, nuevos destinos...

Navarra... La Ruta Templaria, nos espera...

31.3.09

Viena: Lo absurdo

No tiene más este post...


Lo absurdo lo vimos nada más llegar al Prâter de Viena (un parque de atracciones), donde un curioso personajillo nos dio la bienvenida más calurosa (a 0º C)...

... para luego seguir caminando, y encontrarnos con que, algo muy nuestro, ha llegado a Viena. Un gato con la boca abierta. "Miau, que te como!!"...

... El Ratón Vacilón...

...Seguidamente, descubrimos que Tívoli no es sólo danés, ni tampoco malagueño,
sino también vienés...


... Para llegar al culmen de todo viaje, que no podía ser otro...

... Un Warro - Cajero... Con gruñidos incluidos...

... Los Warros dominarán el mundo.


FIN

16.3.09

Día 2: Schönbrunn, muebles y música

Nuestro tercer día en Viena (aunque habría que considerarlo más bien como el segundo) amaneció nublado, como venía siendo frecuente desde que llegamos; nuevamente, el despertador sonó a las siete de la mañana. Y es que, no había más remedio que despertarse temprano, pues los puntos de visita y los planes a realizar eran demasiados.

El metro nos dejó en una estación que recordaba a tiempos pasados (cabe señalar que en Viena los metros no avanzan únicamente bajo el suelo, sino que tienen igualmente tramos sobre la superficie, de ahí, tal vez, su encanto). En el caso de esta estación, nos encontramos con baldosas y adoquines hábilmente combinadas con columnas de color negro y farolas redondas. En la pared, un letrero de mármol: "Schönbrunn".

Había oído hablar del Palacio de Verano de los Habsburgo, pero al presenciarlo, mi sorpresa aumentó, pues todo aquello era magnificencia y... grandiosidad. Porque era grande... Grande... Enorme... Desproporcionado... Con deciros que en el terreno de Schönbrunn no sólo se encontraba la residencia de verano, sino un ENORME parque, un ENORME jardín, un ENORME invernadero y un ENORME zoológico, el más antiguo del mundo (una pena que no pudiéramos entrar, porque el tiempo jugaba en nuestra contra).

En esta ocasión, el Sissí Ticket nos sirvió para ahorrarnos una cola monumental que hubiera podido dejarnos relegados al más absoluto de los olvidos durante más de una hora (sí, daba para tanto, por los grupos de "japos").














Al entrar, no hacíamos más que asombrarnos: cada habitación, cada estancia, era más bonita que la anterior; cada detalle, único (tal es el caso de la habitación hecha casi íntegramente con porcelana china). Y es que en el Palacio, imperaba el gusto de sus moradores, comenzando por el estilo rococó (y hasta recargado) de la emperatriz María Teresa, hasta el gusto más bien austero del emperador Francisco José I (austero era el lecho donde murió, expuesto igualmente en el palacio). Una pena que en el interior no pudieran hacerse fotos, por lo que tuve que adquirir un libro en la tienda de recuerdos.

Tras la visita a las dependencias palaciegas, pasamos a los jardines, donde el agua era la absoluta protagonista. Como era invierno, no había flores, pero los árboles se alzaban majestuosos, meciéndose suavemente con la helada brisa que se colaba a través de las escasas rendijas que nuestros abrigos mostraban. Un frío horrible, cortante, que hacía que tuviésemos que ocultar nuestros rostros tras las bufandas. Nuestro asombro creció en el momento en que vimos la Fuente de Neptuno: helada, completamente helada (para prueba, los vídeos). Y la Glorieta no fue una excepción... pues mostraba incluso vestigios de una nevada que tuvo que haber hecho acto de presencia durante la noche (nos resbalamos y todo!!).
















Tras la visita a Schönbrunn, decidimos dirigirnos al Museo del Mueble, situado en el centro de Viena. El mayor atractivo de esta visita (que nos brindaba, nuevamente, el Sissí Ticket [nunca una compra me supo tan bien!!]), no era otra cosa que la exposición permanente del mobiliario que se utilizó en la trilogía de películas sobre la emperatriz Isabel de Baviera. Cheto no hacía más que alucinar ante las muestras frikazas de "teatralización" de las películas por parte de la menda(y es que se mostraban fragmentos de la trilogía en el propio museo, para comparar los muebles expuestos con las escenas donde se utilizaron). Aunque os lo advierto: peor es en el caso de "Lo que el viento se llevó", que puedo escenificar TODA LA PELÍCULA!!!

Al salir, procedimos a comer (a las 13:00hs!!!!) en un italiano que estaba cerca del Museo.

¿Digerimos la comida? ERROR!!!! ¿Siesta? Eso es sólo una costumbre española... Así que nosotros, ni cortos ni perezosos, nos fuímos a ver la Catedral de San Stephan, situada en el centro neurálgico de Viena (Stephanplatz).

Por fuera, impresionaba, pero el interior era algo que recordaba a las construcciones neogóticas situadas en Castilla León (especialmente, era notorio su parecido con la catedral burgalesa, y no sólo por las preciosas vidrieras situadas en el altar mayor). La torre se erguía orgullosa, tratando de rozar un cielo grisáceo que amenazaba nieve a cada momento. Los muros enmohecidos, daban un aspecto casi tétrico a una construcción en la que la luz brillaba por su ausencia. En el interior, frío, oscuridad; era imposible permanecer allí con los guantes o el gorro fuera de su sitio; y dentro de la Iglesia, una tienda (eso parece ser típico por el norte de Europa :P).











Después, nos encaminamos a la Cripta Imperial del Convento de los Capuchinos, donde generaciones de Emperadores, desde 1625 hasta los primeros años del siglo XX, habían encontrado su última morada, su descanso eterno. Y volvimos a encontrarnos desde la fastuosidad (y lo hortera) del sepulcro de María Teresa y su consorte, hasta la austeridad de Francisco José I, flanqueado por su esposa Sissí (asesinada) y su hijo Rudolf (las fuentes oficiales dicen que se suicidó junto a su amante María Vetsera, pero algunos apuntan aun posible asesinato por motivos políticos). Como dato curioso, cabe señalar la presencia de la infanta Maragarita Teresa, hija de Felipe IV (la niña de las Meninas, vaya), cuyo sepulcro, austero, sin apenas identificación, también se encontraba allí (tirado, porque la mayor parte de ellos estaban tirados en plan "almacén").


NOTA: Como apunte adicional, cabe señalar la presencia de una nueva excursión de japoneses que rompieron con el silencio que se pedía (era una cripta, al fin y al cabo); y, cómo no, lo "puerco" que fue uno de ellos al dejar que sus posaderas dejasen escaparse una ventosidad que me hizo revolver las tripas. Asqueroso, el tío puerco... ¬_¬UUU

Pero, ¿qué sería una visita a Viena sin degustar las Sachertortes? Para el que no lo sepa, se trata de una tarta de chocolate, con crema de albaricoque por dentro (aunque el chocolate es el principal ingrediente). ¡Había que comerlo con los ojos en blanco! (Y mi cara lo dice todo, como si no hubiera comido en mi puñetera vida!)

¿Y que sería una visita a Viena sin visitar la casa de Mozart? Pues, sinceramente, una visita completa, porque, realmente, la casa de Mozart no albergaba nada significativo. Con haberla visto desde fuera, nos hubiésemos quedado más que satisfechos; pero la visitamos pensando que sería otra cosa, y fueron los 14 euros peor invertidos del viaje. Porque realmente, no tenía nada: ni partituras originales, ni muebles originales, ni nada original (hasta las pinturas y retratos mostrados eran fotocopias). En fin, que no me interesaba saber, por parte de un adioguía la pregunta de: "Intentemos imaginar dónde estaba tal mueble a partir de la X...". Prefiero verlo, señora de la esdrújula frita con voz de flauta prestada :S

Por la noche, recital y ópera... De lujo, vamos.

P.D.: Hasta aquí llego con el Viaje a Viena. Y aún queda un día más en el tintero, pero prefiero que, si realmente queréis saber algo más del viaje, nos lo preguntéis a mí y a Cheto. Estaremos encantados de contaros más si queréis saber más y de mostraros las fotos.

25.2.09

Naschmarkt y centro

Nuestros pies, olvidando todo cansancio que la exhaustiva mañana hubiera podido producir en nuestros cuerpos, comenzaron a caminar nuevamente, en pos de la búsqueda del Naschmarkt, situado en Kettenbrückengasse. Quizás no lo sepáis, pero el Naschmarkt y, en general, los mercadillos callejeros de frutas y verduras (y también de vinos), son una de las señas de identidad de las tierras del Norte de Europa; éste, en concreto, era el más famoso de Viena, y estaba situado a tan sólo cinco minutos de nuestro hotel.















Al llegar, nos encontramos de cara con una explosión de color, que llegó de la mano de flores multicolores que se agolpaban en cada esquina y parecían haberse puesto sus mejores galas para saludarnos. Tulipanes, margaritas, peonías... Miles de formas y colores que parecían querer embrujarnos con aquellos largos vestidos más brillantes que el alba. Asimismo, las frutas, las verduras, la carne, el pescado... Todo a un tiempo parecía sacado de un delicioso cuento de hadas, nos transportaba a tiempos pasados; tiempos medievales en los que los mercaderes pregonaban a voz en grito la idoneidad de sus productos.

Lo adoré... y adoré sus voces, adoré su aire, su ambiente... Y adoré la amabilidad de sus comerciantes, su olor... Y la nieve que comenzaba a caer sobre nosotros lentamente...

Pero adoré mucho más el descubrimiento de algo que supuso para ambos dos todo un descubrimiento, y fue la aparición de un nuevo héroe en nuestras vidas: el "warro" mangalica, un tipo de warro que parece una mezcla de warro y oveja (cuerpo de oveja y cara de warro). Nuestra alegría (para unos más que para otros XD), no conoció límites (agh!! quiero un warro de éstos!!!).






Pero había que ir a descubrir más cosas y monumentos, así que nos fuímos en dirección al centro, donde vimos una tienda de muebles con un logo más que curiosos que nos dejó más sorprendidos que un payaso en una cena de gala.











Sin saber cómo ni cuándo, nos encontramos ante la preciosa Iglesia de San Karl, situada en la plaza del mismo nombre (Karlsplatz). Su preciosa cúpula, de color aguamarina (más cercana al verde mar que al azul), aparecía flanqueada por dos bellísimas y altas columnas, enteramente grabadas por unas manos expertas; los relieves, mostraban la historia de algunos de los emperadores cuyos pies habían pasado por la gigantesca construcción.

La imagen de San Carlos Borromeo, cuyo nombre es la seña de identidad del tempo, aparecía en todas y cada una de las manifestaciones del mismo, junto con el último Emperador del Imperio Austrohúngaro, Carlos I (que, casualmente, es beato y está en proceso de canonización por la Iglesia católica, aunque aún no he podido precisar enteramente los motivos).

Me pareció preciosa hasta que Cheto sugirió la brillante idea de subir a la cùpula para tomar unas fotos de la ciudad a vista de pájaro. Lo que me recorrió el cuerpo, fue malo, y más al subir por una maltrecha escalera de chapas y maderas que se movía con cada paso que dábamos ; y mucho más cuando un señor de bastante buen ver decidió subir igualmente, haciendo que todo aquello se tambalease. Mientras Cheto tomaba fotos, yo me cagaba en todo lo cagable, maldiciendo contra las alturas y contra todo (sí, maldecía en una Iglesia); sobre todo, maldije con el señor que estaba haciendo que se moviera la inestable construcción.

Al bajar, temblaba y estaba casi llorando... Vértigo...

La noche iba haciendo acto de presencia, los últimos rayos de Sol acariciaban la fachada de los edificios, en tanto que toda presencia humana iba abandonando las calles de la Viena Imperial. La catedral de San Stephan (situada en la plaza del mismo nombre), se veía sumergida en un mar de sombras que tan sólo las tenues luces de las farolas podían romper.

Entonces, un encuentro... Una palabra en nuestro idioma, sonrisas, una sorpresa... Se trataba de un hombre vestido a lo Mozart (casaca azul celeste, sombrero de tres picos y pantalón azul), que promocionaba conciertos, pero eso no quitó que estuviésemos un buen rato hablando, muertos de frío, en mitad de la Stephanplatz. Habló de la Eurocopa, manifestando orgulloso que: "Yo, en la final, estuve al lado de Manolo el del Bombo"; diciendo lo mucho que le gustaba España, hablando de todo y de nada a un tiempo.















Recuerdos de un deporte, recuerdos de varios partidos... Un austríaco que nos habla de la belleza de España, de Andalucía; que se para con nosotros a hablar y nos obsequia con la mejor de sus sonrisas; palabras en español, intercaladas con anglicismos varios.

Una propuesta que no podíamos rechazar (un concierto, ópera... un recital)... Un obsequio:champán!!

¿Y qué mejor nos podía ofrecer Viena... que deleitarnos, al día siguiente con la música de Mozart y Strauss? Concierto, ópera... Recital...

Pero mientras, tocaba irse a "momir"... para volver a levantarse a las 7:00hs!!! Pero antes de llegar a nuestro modesto hotelito, nos dio tiempo a ver la magnificencia del Hotel Sacher, donde un mísero trozo de tarta puede costarte hasta 20€.