
Hasta la fecha, ha sido confirmado que la serie constará de cuatro (también es casualidad) temporadas, de las cuales, el último capítulo de todas, se rodará como si fuera una película. Es decir, que veremos al héroe español por antonomasia, Gonzalo de Montalvo, alias "Águila Roja", en la pantalla grande de los cines españoles. Particularmente, me gusta la idea, ya que la serie, de por sí rodada de forma magistral y con unas escenas de acción de calidad superior a lo que nos tienen acostumbradas las series españolas (y más parecidas a una auténtica película que a una serie propiamente dicha); sería todo un puntazo verla en pantalla grande.

Por un lado, un libro sobre "Águila Roja", donde se narra la historia de Lucrecia, la libertina Marquesa de Santillana, que en la tercera temporada parece que recuperará su humanidad perdida. En el libro, se nos aclara bastante cómo llegó a forjarse la personalidad que todos conocemos y, paralelamente, se descubrirá cómo conoció a Hernán, más conocido como "El Comisario".
Para una neófita como yo, no acostumbrada de por sí a juegos de ningún tipo, este juego se ha hecho bastante sencillo de jugar y hasta ameno porque, lejos de quedarse relegado a simples estrategias, saqueos y batallas, y a la mera construcción de ciudades y expansión de imperios, se alterna con misiones que no sólo se ambientan en el período histórico que envuelve a la serie, sino a misiones relacionadas con la propia serie. Esto es un punto a favor que la hace más interesante.

Así que ya sabéis, Aguiluchos: libro y juego. ¡¡Que aún tenemos "Águila Roja" para rato!! ^_^